lunes, 17 de enero de 2011

RESUMEN DE VEINTE MIL LEGUAS DE VIAJE SUBMARINO (JULIO VERNE)

                                               Comprende del capitulo I al XIII.
Es un libro bastante interesante, donde se detallada de forma peculiar las incógnitas de la vida. No es fácil poder describir cada una de las circunstancias en las que se desarrollo esta historia. Afortunadamente cada una de ellas nos transporta a otra dimensión y nos hace sentir fuera del mundo ordinal en el que vivimos, denotando así la necesidad de imaginar cada una de estas escenas en nuestra cabeza. La trama muy bien organizada, tanto que hace que el lector tenga una lectura minuciosa. 
El principio de esta obra es muy  bueno, porque permite al lector formar ideas y  permitirle a la imaginación hacer su parte. Lo que más me llamo la atención es que las personas especulaban acerca del origen, el proceder y la naturaleza de aquel ser cuya fama se hacía cada vez más grande, y aunque las ideas arrojaban una inclinada razón de que aquella cosa era un animal demasiado gigante, parecido a un pulpo, la gente ni sentía esa confianza, mucho menos la certeza de que aquello fuera ese animal. De esta forma Verne trata de mantener nuestra atención.
La gente vivía aterrada con el simple hecho de saber que aquella cosa era la causante de tantas desgracias  navales, en contra de aquellos barcos cuyo oficio era la pesca. Pero sin más ni más aparece el súper héroe de cada historia, quien se echa a la mar con una expedición. De lo más dispuestos por atrapar a ese animal, estos expertos en caza se preparaban para poder lograr su cometido, es ahí donde empieza el lector por interesarse más y más, sin parar, por seguir la lectura.
La trama se empieza a desarrollar, la ignorancia de estos hombres, acerca de la clase y naturaleza de aquel ser, hizo que su barco se hundiera en alta mar, afortunadamente el cazador, el maestro y su fiel amigo no sufrieron ningún daño. Dentro de aquella agonía de no poder obtener victoria de vida en altamar, sus esperanzas casi muertas, empiezan a resucitar, la aparición de aquel objeto raro, cuyas paredes eran de metal solido, tan difícil de roer.
¡Quién iba a pensar que era un submarino!, y que por dentro estaba gobernado por una persona antisocial y llena de orgullo por su artefacto creado. Llama la atención el orden y lo culto que este hombre era, pero no era para menos, teniendo muchos días debajo del mar, era para menos que dedicara su tiempo a la lectura y la meditación.
Lo que más me llama la atención es el funcionamiento y el perfecto orden de aquella maquina, y aunque el capitán no era un hombre tan erudito y sabio en cuanto a los métodos físicos, la practica había sido de este el mejor conocimiento y la mejor ayuda para conocer bien las partes de aquel artefacto muy peculiar.

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